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Javier Mascherano y el enorme compromiso para su último Mundial

Javier Mascherano y el enorme compromiso para su último Mundial
16/05/2018 18:04 |  El Jefecito volvió antes de China para mejorar su preparación. Sabe que esta vez le toca correr de atrás.

 Habrá que entender lo que siente Javier Mascherano mientras corre bajo el cielo de Ezeiza ante la atenta mirada de Jorge Sampaoli. O al menos intentarlo. Pisó este predio cuando tenía apenas quince años, en 1999, para participar en un entrenamiento de las selecciones juveniles. Hoy, a 19 años de aquel primer contacto con la camiseta celeste y blanca y a pocos días de disputar su cuarto y último Mundial (los mismos que Diego Maradona, por ejemplo), el hasta hace poco volante del Barcelona solicitó un permiso especial en el Hebei Fortune, su nuevo club, para volver a Argentina antes de que finalizara el campeonato chino (le queda jugar ante Chongqing Lifan) y comenzar cuanto antes con su preparación. Acciones, más que palabras, son las que definen el compromiso del Jefecito con Argentina, mientras transita sus últimos años como futbolista profesional.

Mascherano es uno de los cinco futbolistas de la avanzada celeste y blanca que se entrenan desde principios de esta semana en el predio de Ezeiza, a la espera de que se oficialice la lista de 23 que viajarán a Rusia (será este lunes), pero con la certeza de que ya tienen asegurado un lugar en el Mundial. Además del Jefecito están Sergio Agüero, Nicolás Tagliafico, Eduardo Salvio y Manuel Lanzini. Todos ellos -ayudados por un grupo de sparrings- están realizando trabajos especialmente preparados por Sampaoli, algo que continuará por el resto de la semana. Pero el de Mascherano es un caso especial.

Poco importó el largo viaje de regreso desde China o el famoso jet lag de adaptación. Mascherano realizó algo parecido a lo que había hecho el vasco Isidro Lángara a fines de la década del 30, cuando bajó del avión que lo traía de México y ni bien llegado fue al Gasómetro para disputar con San Lorenzo un partido ante River, en el que terminó marcando cuatro goles.

Salvando las distancias, lo de Mascherano también es para remarcar. Con 33 años en su documento (en junio, poco antes del inicio del Mundial, cumplirá los 34), el volante ya sabe que estará entre los 23 convocados para Rusia, pero también que esta vez le tocará correr desde atrás, ya que a diferencia de lo sucedido en Brasil 2014 su presencia ahora entre los titulares es una incógnita.

Su posición también varió en estos cuatro años, al menos para el DT de turno: ya no estará en el mediocampo batallando ante los volantes rivales, sino que Sampaoli lo considera defensor. Así, al menos, apareció en la lista de 35 jugadores que el hombre de Casilda presentó a principios de esta semana.

Con 142 presencias con la Selección Mayor, el Jefecito está a sólo tres partidos de igualar a Javier Zanetti, el jugador que más veces vistió la camiseta celeste y blanca a lo largo de la historia, por lo que a lo largo del Mundial podría superarlo.

Si bien ganó dos medallas doradas (en los Juegos Olímpicos de 2004 y 2008) y fue multicampeón con el Barcelona, es, para varios integrantes de esta sociedad exitista, un "perdedor" por aquellas finales con derrota en las Copas América de 2004, 2007, 2015 y 2016, y en la del Mundial de Brasil, todas ellas con Argentina. Es, también, uno de los líderes del vestuario y uno de los que más llegada tiene a Lionel Messi, su ex compañero en Barcelona.

Está claro: la vida futbolística de Mascherano está íntimamente ligada a la Selección, a tal punto que debutó con Argentina un mes y medio antes que en la Primera de River, el club en el que hizo las Inferiores. Ahora, el final se acerca: su presente en la liga China -un torneo sin el roce de las grandes ligas- hizo que inclusive algunos cuestionaran su convocatoria para Rusia 2018. Sin embargo, allí está el Jefecito, corriendo bajo el cielo de Ezeiza mientras sueña con un título en su última batalla con la camiseta celeste y blanca.

Fuente:clarin