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Cracks de menos de un metro y medio

Cracks de menos de un metro y medio
08/11/2017 10:45 |  La voluntad puede sobreponerse a los prejuicios. El deporte, en ocasiones, es un gran medio para superar tales obstáculos. Así lo fue para Jonatan Mattos (25) y Axel Grasso (16), integrantes de la Selección argentina de fútbol de talla baja, un proyecto que nació en 2011 con la premisa de integrar a las personas que tienen acondroplasia, el trastorno de crecimiento de los huesos que provoca el tipo más común de enanismo.

 Jonatan es de Florencio Varela y Axel, de Lanús. Ambos se entrenan los sábados en el Club Independiente como parte del combinado también llamado “Pulga y Pelusa”, en referencia a Messi y Maradona, dos astros “bajitos”. “Somos 14 jugadores de distintas provincias y en general jugamos todos porque en los partidos tenemos cambios ilimitados”, comenta Mattos.

Los partidos se desarrollan en canchas de futsal y participan siete jugadores por equipo. El único requisito consiste en medir menos de 1,43 metros y presentar un certificado médico. La historia de este grupo comenzó en 2013 y el debut informal se dio en un partido contra un grupo de músicos en Corrientes con el objetivo de darle difusión a la idea que se estaba gestando.

Aunque aún no ha actuado en campeonatos oficiales, la Selección ya disputó varios amistosos contra Perú, Chile y Paraguay. En septiembre, la delegación dejó bien representado al país cuando obtuvo la Copa Independencia en Río de Janeiro, en un partido que se llevó a cabo para presentar al seleccionado brasileño. El encuentro salió 6 a 4 y, de esta manera, Argentina estiró el invicto que ostenta desde que empezó a jugar.

Jonatan ingresó al equipo en noviembre de 2015, pero su pasión por la pelota tiene tantos años como él. Pese a su estatura, asegura nunca haber faltado a un picado con sus amigos de “talla promedio” –así se refiere a ellos– en los potreros de Varela. “Por más que los rivales midan 2 metros, juego igual. Es lo que me encanta”, afirma el delantero.

 

Actualmente juega futsal para la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ), donde también se mezcla con jugadores de mayor altura. “Es uno de los equipos más competitivos de la liga y me sirve para mantenerme entrenado. No hay grandes diferencias con mis compañeros, quizás un poco la velocidad pero la visión de juego es la misma”, resalta.

Axel se sumó a “Pulga" y "Pelusa” este año como defensor, pero el técnico Mariano Rojas decidió probarlo en el arco, de donde no volvió a salir. “Me asenté en el puesto y logré ganarme la titularidad”, cuenta Grasso, quien es uno de los más jóvenes del plantel y se encuentra cursando el quinto año del secundario en el Colegio de Independiente.

La gran noticia para la selección de talla baja llegó este año a partir del reconocimiento de la AFA. La entidad ya les había otorgado en 2016 la indumentaria oficial pero el primer acercamiento con la dirigencia tuvo lugar en junio, cuando el presidente Claudio “Chiqui” Tapia recibió a los jugadores en Ezeiza y les brindó su apoyo.

La frutilla del postre fue la invitación al partido de la Selección Nacional frente a Perú en la Bombonera por las Eliminatorias, donde llegaron a cruzar palabras con Gianni Infantino y Alejandro Domínguez, máximas autoridades de FIFA y Conmebol.

“Fue espectacular. Nosotros no tomamos dimensión, pero antes de entrar a la cancha, la gente ya se acercaba para sacarse fotos y sabían quiénes éramos. No se lo toman como un chiste y está bueno”, dice Jony.

Ambos coinciden en que las ofensas van disminuyendo con el paso de los años, pero consideran que falta camino por recorrer para erradicar la burla. “Estamos acostumbrados a que algunos se rían. Por suerte, el fútbol nos hace sentir valorados y creemos que funciona como una herramienta para luchar contra la discriminación. Es un laburo de hormiga pero avanzamos a paso firme”, sostiene Axel.